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CIENCIA: GASTRONOMIA Y NUTRICION

GRANDES ETAPAS DE LA ALIMENTACION - 1

Instituto de los Andes - Panel: Tenología 

(A) Recolectores - Pescadores.

 

(B) Cazadores - Pastores.

(C) Agricultura - Ganadería.

 

(D) Excedentes - Comercialización.

 

(E) Producción Artesanal.

 

(F) Producción Industrial.

 

(G) Producción Científica.

ENERGIA Y PROTEINAS

Cuando hablamos de consumo de calorías, nos referimos a la forma en que se expresa la energía que entregan los nutrientes contenidos en los alimentos.

Esta energía proviene fundamentalmente de la oxidación de los componentes de los alimentos, especialmente, de los hidratos de carbono y de las grasas, y en menor proporción de las proteínas. La energía proveniente de los alimentos se expresa en kilocalorías (kcal o Kcal). Un gramo de carbohidratos entrega 4 kcal, un gramo de proteínas 4 kcal. y un gramo de grasas 9 kcal. Entonces, cuando queremos saber cuanta energía entrega un alimento, debemos multiplicar el contenido de hidratos de carbono y proteínas por 4 y la grasa por 9. Por ejemplo si un alimento entrega por porción 4 gramos de proteína, 30 gramos de carbohidratos y 2 gramos de grasas. Entonces:

  • 4 gramos de proteína x 4=16 kcal
  • 30 gramos de hidratos de carbono x 4=120 kcal
  • 2 gramos de grasa x 9=18 kcal.
• Esto suma 16+120+18 kcal=154 kcal.

Entonces usted se comió en total 154 kcal.

Estas son macromoléculas compuestas por carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. La mayoría también contienen azufre y fósforo. Las mismas están formadas por la unión de varios aminoácidos, unidos mediante enlaces peptídicos. El orden y disposición de los aminoácidos en una proteína depende del código genético, ADN, de la persona.

Las proteínas constituyen alrededor del 50% del peso seco de los tejidos y no existe proceso biológico alguno que no dependa de la participación de este tipo de sustancias.

Las funciones principales de las proteínas son:

  • Ser esenciales para el crecimiento. Las grasas y carbohidratos no las pueden sustituir, por no contener nitrógeno.
  • Proporcionan los aminoácidos esenciales fundamentales para la síntesis tisular.
  • Son materia prima para la formación de los jugos digestivos, hormonas, proteínas plasmáticas, hemoglobina, vitaminas y enzimas.
  • Funcionan como amortiguadores, ayudando a mantener la reacción de diversos medios como el plasma.
  • Actúan como catalizadores biológicos acelerando la velocidad de las reacciones químicas del metabolismo. Son las enzimas.
  • Actúan como transporte de gases como oxígeno y dióxido de carbono en sangre. (hemoglobina).
  • Actúan como defensa, los anticuerpos son proteínas de defensa natural contra infecciones o agentes extraños.
  • Permiten el movimiento celular a través de la miosina y actina (proteínas contráctiles musculares).
  • Resistencia. El colágeno es la principal proteína integrante de los tejidos de sostén.

Energéticamente, estas sustancias aportan 4 Kcal por gramo de energía al cuerpo.

Las proteínas son clasificables según su estructura química en:

Proteínas simples: Producen solo aminoácidos al ser hidrolizados.
Albúminas y globulinas: Son solubles en agua y soluciones salinas diluidas (ej.: lactoalbumina de la leche).
Glutelinas y prolaninas: Son solubles en ácidos y álcalis, se encuentran en cereales fundamentalmente el trigo. El gluten se forma a partir de una mezcla de gluteninas y gliadinas con agua.
Albuminoides: Son insolubles en agua, son fibrosas, incluyen la queratina del cabello, el colágeno del tejido conectivo y la fibrina del coagulo sanguíneo.
Proteínas conjugadas: Son las que contienen partes no proteicas. Ej.: nucleoproteínas.
Proteínas derivadas: Son producto de la hidrólisis.

En el metabolismo, el principal producto final de las proteínas es el amoníaco (NH3) que luego se convierte en urea (NH2)2CO2 en el hígado y se excreta a través de la orina. Fuente: Alimentación Sana

CONSEJOS SOBRE NUTRICION

Instituto de los Andes - Panel: Dietética

Por:  Martha Esperanza Dávalos:  Una caminata diaria de treinta minutos, beber dos litros de agua natural, y alimentarse a base de verduras y frutas; carnes bajas en grasa como pescado y pollo, y pocas harinas y azúcares refinadas, ayudarán de manera sencilla a bajar algunos kilos; sin necesidad de drásticas dietas que únicamente descompensan el organismo.

Una dieta balanceada es repartir en cuatro comidas al día cinco piezas de fruta (de preferencia diferentes), ocho raciones de verduras cocidas (una pieza o una taza pequeña); dos de carne (una pierna de pollo sin piel o un filete de pescado); tres de cereales como arroz, avena, tortilla o pan (una pieza o el equivalente a un cucharón sopero).

Es recomendable masticar cada bocado un mínimo de quince a veinte veces, a fin de favorecer una mejor digestión. Existe riesgo al ponerse a dieta con el consumo prolongado de alimentos light (bajos en calorías), ya que pueden afectar el metabolismo, incluso hasta desarrollar cáncer, debido a que sus conservadores generan un efecto directo en las células y contribuyen a que se produzcan más radicales libres que las modifican o las destruyen.

Sobre los "suplementos alimenticios" y las frutas o verduras que se comercializan como fibra para una buena digestión y perder peso, Espinoza Dávalos señala que son alternativas que nunca van a sustituir a los alimentos frescos, los cuales contienen todos los nutrientes que el organismo requiere para estar sano y mantenerse con el peso adecuado, siempre y cuando se consuman de manera balanceada.

SACIAR EL APETITO

Figan -Instituto de los Andes - Panel: Nutrición

La capacidad de los alimentos de saciar el apetito - Nuestra salud y nuestro bienestar se ven influenciados por el tipo y la cantidad de alimentos que ingerimos.

¿Qué alimentos hacen que nos sintamos llenos y por qué muchos de nosotros tendemos a comer en exceso?   La función principal de los alimentos es satisfacer el apetito y proporcionarnos la energía, los nutrientes y las demás sustancias esenciales para crecer y mantener una buena salud. En gran medida, decidimos qué comer en función de los alimentos que consideramos apetitosos y en esto influyen su sabor, su olor y su textura, además de las circunstancias sociales.

Nuestro apetito es una combinación de la sensación consciente de hambre, la pauta regular o aprendida de alimentarse a ciertas horas del día, nuestra preferencia por diversos tipos de alimentos y el puro placer de comer o ceder a la tentación de los platos que más nos gustan.   Durante la comida, el estómago se dilata y los receptores nerviosos de su interior perciben el volumen de alimentos y la presión que estos ejercen sobre la pared del estómago. Dichos receptores envían señales al cerebro a través del nervio vago, lo cual causa la sensación de estar satisfecho.

Cuando el estómago se contrae y se vacía, volvemos a sentir el deseo de comer. Las comidas copiosas llenan el estómago durante más tiempo, por lo que sacian más el apetito que las comidas frugales. Los ingredientes concretos de cada plato y la temperatura de los alimentos también influyen en la rapidez con la que se vacía el estómago y, por lo tanto, en la sensación de saciedad.  

La capacidad de saciar - Algunos alimentos contribuyen más que otros a la sensación de estar lleno (saciedad); esto depende de su capacidad de saciar. Las tablas de calorías, utilizadas por quienes están a dieta o simplemente controlan su peso, no reflejan necesariamente dicha capacidad, por lo que es conveniente recurrir a estudios sobre el efecto de los alimentos en la sensación de estar lleno. En un experimento realizado a partir de 38 alimentos comunes, los sujetos de ambos sexos ingerían alimentos de igual contenido calórico y se registraba su sensación de saciedad cada 15 minutos durante dos horas. La mayor capacidad de saciar siempre venía acompañada por niveles elevados de proteína, fibra y agua, mientras que los alimentos ricos en grasas presentaban una baja capacidad de satisfacer el apetito.   Se demostró que las frutas y verduras (especialmente las patatas cocidas) llenan mucho y que la bollería, como los pasteles, los cruasanes y las galletas, son los alimentos que menos nos sacian.

Los productos ricos en proteínas (pescado, carne, frijoles, lentejas y huevos) o hidratos de carbono (pasta, arroz, pan y cereales integrales) figuran entre los alimentos que producen una mayor sensación de saciedad.   Si bien las proteínas hacen desaparecer la sensación de hambre durante más tiempo que los hidratos de carbono, los lípidos son los que menos influyen en la sensación de saciedad. Probablemente, esta es la razón por la que una dieta rica en grasas puede llevar a una sobrealimentación pasiva, que generalmente provoca un aumento de peso.   Entonces, ¿es aconsejable desayunar pan integral con jamón magro para olvidarse del hambre hasta el almuerzo? Aparentemente sí, sin embargo, aún se sabe poco, a nivel científico, sobre la capacidad de saciar el apetito de las comidas que comprenden varios. Fuente:alimentacion.sana.com - http://alimentos.groups.live.com

MENTE SANA EN CUERPO SANO

Instituto de los Andes - Panel: Nutrición

El misterio de la eterna juventud dependería de una buena salud psicológica

 

Ana Kournikova

Foto: Archivo - EL TIEMPO - La tradicional frase de ’mente sana en cuerpo sano’ está pasando a leerse al contrario. Una clave para vivir más y mejor. Poco a poco parece quedar claro que quien quiera ganarle terreno a la vida debe empezar por ponerle orden a su mente.   O por lo menos así lo explica el médico Enrique Jacoby, experto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en temas de nutrición, dieta y Metas del Milenio en América Latina, y que visitó el país esta semana para participar en el Simposio Vivir Más y Mejor, que organizó la Fundación Santa Fe.  

En entrevista con EL TIEMPO, Jacoby aseguró que cuando las personas están poco presionadas socialmente y viven en naciones donde tienen garantizado el acceso a colegios y universidades, e igualmente pueden encontrar trabajo fácilmente, la longevidad es mayor. Y las estadísticas lo reafirman. El país en donde se puede llegar a viejo más fácilmente en América Latina es Cuba.

En promedio allí los hombres viven hasta los 73 años y las mujeres hasta los 78 años.   Con respecto a estas cifras, Colombia está rezagada y por debajo del décimo lugar en longevidad en el hemisferio. Los hombres no superan, en promedio, los 67 años, ni siquiera para disfrutar de una jubilación, estipulada por ley a partir de los 65 años. Por su parte, las mujeres viven hasta los 74 años en promedio.  

Jacoby explica que el caso de Cuba, a pesar de sus dificultades económicas, se debe a la existencia de redes sociales de ayuda que no hay en otros lugares del mundo. "El Estado en este país redistribuye bien lo poco que tiene y hay menos desintegración social. Cuando usted está sometido a estrés y a tensión, le están robando vida. Cuba es más igualitaria, en general nadie es más que nadie y eso explica un poco sus tasas de vida", explicó.  

Longevidad y genética - Las opiniones de este experto le dan un nuevo significado a aquella frase que hemos escuchado desde niños relacionada con ’mente sana en cuerpo sano’, que ahora comienza a leerse a la inversa. De paso, Jacoby sostiene que para vivir más resulta fundamental estimular las neuronas hasta edades avanzadas, no importa que en ocasiones se hayan perdido algunas condiciones.   "Leer y hasta hacer cálculos sencillos ayuda a mantenerse activo y eso alarga los años de vida", explicó. A pesar de esta fórmula, el médico, como tratándole de hacerle una broma al destino, dice que lo ideal para sobrepasar de lejos los 80 o 90 años sería tener la posibilidad de escoger a nuestros padres. "Lo digo porque la longevidad está asociada a la genética", afirma. En pocas palabras, es hereditaria.   Otra alternativa sería, según explicó, reducir el consumo de calorías: "Hay experimentos que demuestran que quienes consumen 1.500 calorías al día, cuando lo normal es 2.500 en promedio, viven más. Pero son dietas muy restrictivas porque la persona vive con poca energía", dice.   La explicación de este fenómeno, que aún está en estudio, sería que ante menos consumo de calorías el sistema metabólico gasta menos, como si fuera el motor de un carro al que no se le exige andar en primera o en segunda velocidad por mucho tiempo. De paso, habría una menor producción de oxidantes.   "La polución en la ciudades también nos afecta, pero el verdadero problema es que en las principales metrópolis del continente no hay calidad de vida. Pierdo vida en la medida en que paso más tiempo en un bus o en el tráfico, o trabajando más de 14 horas. Por eso es importante, para alargar la existencia, que haya espacios para caminar y que la relación con las personas sea cordial", concluyó.  

Frutas y ejercicio - Las expectativas de vida también están asociadas a la buena alimentación. Según el médico Enrique Jacoby es fundamental no excederse en el consumo de carnes rojas y tener una dieta variada. Comer pescado por lo menos una vez por semana. Consumir pocas grasas animales (leche, quesos, lácteos pero descremados). No consumir muchas comidas que vengan en latas de conservas. Evitar la comida chatarra. Incrementar el consumo de frutas. Hacer ejercicio con frecuencia y no esporádicamente también es muy importante, según el experto. Lo más importante es que, dice Jacoby, los Gobiernos del mundo se preocupen por garantizar que los años extra que se logran tener entre sus habitantes estén llenos de calidad y libres de enfermedades. "Vivir más está en nuestra manos, por ejemplo, dejando de fumar. No podemos hacer nada para cambiar nuestra calidad genética, pero sí para reducir las probabilidades de que la muerte llegue más rápidamente", agregó Jacoby.   82 años es la edad que alcanza, en promedio, una mujer en Canadá. Es la más alta de todo el continente americano. 64 años es la expectativa de vida de un hombre en Brasil, la menor de América Latina. Por: JAVIER SILVA HERRERA - REDACTOR DE EL TIEMPO

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Su principal objetivo es contribuir al desarrollo de la ciencia y la tecnología de la alimentación humana, que posibilite una correcta nutrición de los pueblos.

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